Señora que no hace la cama

Ab hoc momento pendet aeternitas.

22 de julio de 2011

Extremos.

Seamos todos niños buenos. Pelo rubio, piel blanca, porte y obediencia militar. Todos mecánicos, robóticos, correctos y nada subversivos. Asintamos sin cuestionar las ordenes de cualquiera, crezcamos al ritmo impuesto. Vistamos la ropa de nuestros padres, de nuestros abuelos. Cumplamos sus horarios, seamos seres esencialmente morales, reticulados. Seamos lo contrario a esa voluntad irracional que nos domina. Seamos todo mente, nada cuerpo. Seamos infelices, pero correctos.
Me odio cuando intento dar pena y cuando intento dejar de darla porque me siento falsa.
Me odio por haber sufrido bulling. Por ser la niña nueva. Por ser la solitaria, la rara, la egocéntrica, la creida, la que siempre está de mala hostia, la maltratada.
Me odio por ser lesbiana. Por ser una mala hija. Por pensar mucho pero de forma inutil. Me odio porque abusaron de mí. Me odio porque estoy gorda. Por no ser capaz de vomitar de nuevo. Me odio por tener una madre bulimica. Por no saber cuidar de mi hermana. Me odio por ser yo. Odio odio odio.

Silenced.

Me pregunto qué habrá después de morir, si será bonito, si será tranquilo. Morir. ¿Por qué sigo aquí? ¿Por qué? Solo hay una lucecita blanca que me ata a esto con fuerza, cada vez queda menos. Cada vez más cerca de la demencia y del suicidio. Me he vuelto a cortar, con saña, al brazo izquierdo hace unos 2 minutos. Las heridas están calientes, hirviendo. Ahora estoy aquí, infinita y desproporcionadamente sola, abrumada, en silencio. Clara, ¿dónde estás? Creo que me muero. Me muero otra vez y en lo único que pienso es en hablar contigo, como en el verano de hace dos años, y que todo vuelva a ser como antes. ¿Eso te hacía feliz? Quiero que seas feliz. Cuando estoy así, de esta forma tan intensa, no necesito nada ni nadie a parte de ti. Tú eres mi tristeza más profunda, la única persona con la que la puedo compartir de una forma tan sincera. Rosalía, Dios mio, ¿te hago infeliz con esto? Te quiero más que a nada, quiero compartir muchísimas cosas contigo. Contigo puedo, confío en ti, me llenas, me inspiras pero por ahora esto es una aventura autodestructiva. Estudia, mi amor. Se feliz. Volveré a por ti. Los cortes queman, queman mucho. Echaba de menos ser desgraciada. Esta es la paz que buscaba. Ya no la quiero...

6 de julio de 2011

Quiero escribir, me apetece mucho, estoy inspirada pero cuando me pongo no sale nada con forma. Será la laguna del escritor. Me gusta mucho escribir, me hace feliz :)