Señora que no hace la cama
Ab hoc momento pendet aeternitas.
6 de julio de 2011
Fénix
Le tengo mucho miedo a la idea de eterno retorno. La ciclicidad del mundo, necesaria, asusta. Estoy preparada para ello porque quiero volver a saborear todas esas cosas dulces que la vida nos pone a los pies. Lo malo es, si bien, amargo. Esta dualidad me desgarra en dos mitades; deseada y deseante. Dos mitades que no quieren estar juntas y se agarran el rostro intentando despegarse de un abrazo eterno.
Una dice ''vamos'' y la otra ''para''. Es la vida y la muerte. Sigo pensando, curiosamente, que lo más importante en la vida es el deseo.
Y en la muerte la nada.
Yo deseo nada.
Te quiero y me llenas, baby.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
excreta: